Tres textos sobre la última operación represiva “loxididae” y en solidaridad con Massimo y Daniela, Italia

“Esta enésima operación represiva es un ataque a quienes no se adaptan ni quieren adaptarse a un modelo político y social basado en la guerra, la explotación, la exclusión. Es la expresión de la voluntad del Poder de contener el conflicto en los límites de la legalidad. Se teme la “peligrosidad social” de un comportamiento que radicaliza la conflictividad existente y difusa.”



Nueva oleada de Registros y Detenciones en Italia

El 27 de agosto del 2012, a las seis de la mañana, 50 agentes de la comisaría de Trento, de la DIGOS (el equivalente a la brigada de información) y de la comisaría de Rovereto (norte de Italia) registran las viviendas de varios anarquistas y dos locales del movimiento en la región.
La operación está coordinada por la Dirección central de la policía preventiva contra un supuesto “grupo anarquista insurreccionalista” en relación a varias acciones de sabotaje anónimas que han sucedido desde el 2009.

Se llevan arrestados a dos conocidos compañeros, Massimo Passamani y Daniela Battisti, bajo la acusación de “asociación subversiva con finalidad de terrorismo”. El Fiscal presenta a Massimo como “líder” y “principal exponente del anarquismo en Rovereto” y a Daniela como “tesorera” del supuesto grupo.

Según los medios de desinformación locales las investigaciones habrían durado tres años, y habrían sido “escuchados o examinados por la Jefatura de policía casi 149.000 llamadas telefónicas, 10.000 escuchas ambientales, 18.000 comunicaciones telemáticas, 14.000 datos de posicionamiento GPS y 92.000 horas de video”. En dichos medios se harán constantes referencias a la participación de los detenidos en la lucha contra el Tren de Alta Velocidad (TAV) en la región de Val Susa (Piamonte), resaltándose el hecho de que Massimo Passamani no respetara el “foglio di via” (una prohibición de entrada y circulación por todo el país o por una región determinada) emitido por la Jefatura de policía de Turín, por su activa participación en las protestas contra el TAV.

Los comités NO TAV de Val Susa y Trentino denuncian que en realidad la operación policial “es un intento de meter miedo a todo el movimiento y desacreditarlo”. Además, también se denuncia el hecho de que los arrestos se hayan producido dos días antes del inicio de una acampada NO TAV en la zona de Trento, donde también existen proyectos de construcción de una linea similar a la de Turín-Lión.

De momento, Massimo Passamani se encuentra encarcelado y Daniela Battisti en arresto domiciliario.

SOLIDARIDAD CON LOS COMPAÑEROS INVESTIGADOS
LIBERTAD PARA MASSIMO Y DANIELA
NO TAV

30 Agosto 2012.


Texto distribuido durante la concentración organizada el 28 de agosto en Rovereto (Trento, Italia) en solidaridad con lxs arrestadxs y los investigadxs.

¡Daniela y Massimo libres ya!

En la mañana del 27 de agosto la DIGOS de Trento, bajo órdenes de la Fiscalía, ha realizado 10 registros y ha arrestado a 2 compañeros anarquistas, Daniela y Massimo. La acusación por “asociación subversiva” alcanza, a parte de los 2 arrestados, a 6 principales “sospechosos” y 43 “cómplices”.

El artículo 270 (asociación subversiva) es una norma del Código Penal proveniente directamente del Código Rocco (de la época fascista), que permite una prisión preventiva de hasta 18 meses. Por otro lado el mismo nombre dado a la operación (”loxididae”, es decir, “Garrapata”en latín) es una típica expresión con la que los fascistas llaman a sus enemigos. El 270 es un artículo cuyo fin es reprimir la disidencia política. Su aplicación no necesita pruebas de hechos delictivos específicos; basta con demostrar la intención de hacer frente al Poder constituido. Por esta razón se trata de investigaciones que se fundan principalmente sobre interceptaciones, seguimientos y reconstrucciones policiales de los hechos.

Esta enésima operación represiva es un ataque a quienes no se adaptan ni quieren adaptarse a un modelo político y social basado en la guerra, la explotación, la exclusión. Es la expresión de la voluntad del Poder de contener el conflicto en los límites de la legalidad. Se teme la “peligrosidad social” de un comportamiento que radicaliza la conflictividad existente y difusa. No es casual que el ensañamiento represivo, en particular contra Massimo y Daniela, esté ligado a su participación en la lucha en el Valle de Susa y en otras partes. Tampoco es casualidad que la represión pase a través de las mistificación de las ideas: atribuir roles de liderazgo y estructuras jerárquicas allá donde existen relaciones basadas en la horizontalidad y en la negación del principio de autoridad. Prevenir la posibilidad de que puedan encontrarse los anarquistas y “simples cabreados” es una necesidad del Poder y, junto a ello, una respuesta a las recientes luchas sociales.

En realidad, lo que nos debería de preocupar debería ser la violencia de las políticas de rapiña y de muerte, y no el coraje y la obstinación con la que los anarquistas se oponen a ellas.

Acciones “terroristas” son las de aquellos que se enriquecen a través del mercado de la muerte y de la guerra (Finmeccanica), de quien viola cotidianamente la vida de los seres humanos creando nuevos campos de concentración para inmigrantes que huyen de la miseria y de la guerra, de quien es responsable de la devastación del territorio (a través de proyectos como el del TAV). No las de quien se opone y combate para que esto no ocurra.

Luchar por la libertad de Massimo y Daniela significa asumir, cada uno de nosotros en nuestra vida cotidiana, según nuestros propios métodos y prácticas, la pasión y la combatividad que, como muchos saben, los han distinguido en estos años y los distingue como personas.

LA COMPLICIDAD ES UN ARMA,
LA SOLIDARIDAD ES UNA FUERZA.
LIBERTAD INMEDIATA PARA DANIELA Y MASSIMO.
SOLIDARIDAD A TODOS LOS INVESTIGADOS.

Anarquistas de Trento y Rovereto.



Garrapata* de Estado

En un mundo al revés las guerras se llaman «misiones de paz» y la devastación de los territorios es definida como «desarrollo». Como resultado de esta distorsión de términos, quien se opone a ello por fuerza es un terrorista.

Quien dispara armas químicas (prohibidas en los conflictos externos, pero en uso por las fuerzas del orden) a la altura de la cabeza destrozando los rostros de los manifestantes y envenenando sus pulmones, es invocado, aplaudido y defendido por todos los medios de comunicación serviles a los partidos políticos (es decir, la totalidad de la información oficial), mientras que quien responde a esta violencia es siempre el mismo «terrorista», anarquista o no, poco importa.

El PD [Partido Democrático] es uno de los defensores de esta neo-lengua y, en el Piamonte, Stefano Esposito es uno de los máximos responsables de la presencia del ejército en Val di Susa, el instigador que dio la bienvenida a las torturas que tuvieron lugar el 3 de julio de 2011 contra cuatro manifestantes detenidos durante el asalto a la no-obra, el responsable moral de la criminalización de los anarquistas trentinos y, en particular, del arresto de nuestro compañero Massimo, por él mismo señalado como un líder de la revuelta valsusina. Su única neurona no le permite entender que los anarquistas no tienen líderes y mucho menos aspirar a serlo.
Siglas, líderes, jefes carismáticos y todas las miserias que de esto derivan las dejamos con placer para un poder que intenta dar forma a su enemigo a su propia imagen y semejanza en un vano intento por encasillarlo para así reprimirlo de manera histérica y vengativa.
Por otra parte, parece que la pelea de los valsusinos en lucha, y todos/as aquellos/as que se oponen a la destrucción de las montañas y los ríos, realmente no necesita de alguien que les diga «qué hacer», ya que bien se puede hacer por cuenta propia.

En un mundo al revés los lazos de amistad y complicidad se transforman en «asociaciones criminales» a los que, para poder configurarlos mejor, les son atribuidas siglas nunca leídas en ninguna parte, inventadas de la nada por los investigadores de turno.
Así es como dos días antes del campamento NO TAV en Rovereto, la Fiscalía de Trento detiene a dos anarquistas locales e investiga a otros 43 por diversos delitos, desde la ocupación de un edificio abandonado hasta actos anónimos de sabotaje ocurridos de 2009 a la actualidad. El vínculo con la lucha en Val di Susa es más que evidente, así como el generoso aporte que han hecho los compañeros trentinos.

Con esta operación, unido a otros acontecimientos de los últimos meses en toda Italia contra realidades e individuos que participan en la lucha contra las nocividades y la devastación de los territorios, se busca eliminar de los conflictos la presencia de los anarquistas. El juego es siempre el mismo y muy viejo, cuando el orden constituido piensa que va a encontrarse con momentos históricos que podrían ponerlo en discusión se encarga de deshacerse de los elementos más activos en la lucha y trata de aislar a todos/as aquellos/as que se niegan a cualquier trato con el Poder y que, en la lucha, no promulgan ninguna pantomima construida ad hoc para la prensa, que ya sabemos de que lado está.
Anarquistas que de siempre han dado más que un apoyo, luchando y arriesgandose en primera persona a pesar de la represión, por una parte, y a las acusaciones de «ciudadanismo» por otra.

Para que esta cloaca desaparezca de nuestras calles y de nuestras montañas alentamos la generalización de la revuelta en cada territorio. Solidaridad con quien se oponga a la autoridad en todas partes.

LIBERTAD PARA MASSIMO Y DANIELA
LIBRES TODOS Y TODAS

NO TAV
NO ESTADO

individualidades anarquistas asociadas para la ocasión,
en Milán 30/08/2012.

*Zecca (garrapata) hace referencia al nombre de la operación represiva en curso (de hecho se llama Ioxididae el nombre en latín para la familia de garrapatas que tienen una coraza dura). Zecca era la forma despectiva que los fascistas utilizaban para denominar a sus enemigos.

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