“… en estos tiempos en los que los procedimientos por delitos asociativos continúan lloviéndoles a lxs anarquistas, donde la Ministra del Interior se apresura a rogar a lxs estudiantes que no salgan a la calle con un casco en la cabeza, donde el estado de bienestar se cae a pedazos, donde el Estado siente la necesidad de alimentarse hasta de la venganza por los disturbios de la cumbre del G8 en Génova aplicando penas “ejemplares” de décadas a lxs manifestantes, donde las certezas represivas del dominio se estrellan con una realidad hecha de tumultuosas y multiformes experiencias de lucha, tiene cada vez más sentido reiterarles a ellos y a todxs lxs compas revolucionarixs en Italia y en el mundo: solidaridad y complicidad.”